Ruta del románico palentino

Datos de la ruta

  • Zona: Montaña Palentina.
  • Duración: 2 días
  • Tipo de recorrido: circular
  • Tipo de firme: el tramo del camino natural discurre por pistas de buen firme en general aunque con alguna subida de fuerte pendiente y importante desnivel acumulado. En la segunda jornada combinaremos carreteras con poco tráfico, pistas y algún tramo de senda, pero, en general, sin problemas técnicos reseñables. Hay pequeños tramos de ciclabilidad limitada en los siguientes puntos (más por la dureza de las rampas que por el trazado en sí mismo, por lo que dependerá de las fuerzas de cada uno):
    • Hay dos tramos de unos 100 metros de rampas con pendientes muy duras en el Camino Natural del Románico Palentino en los siguientes puntos:
      • Poco antes de conectar con la variante antes de iniciar la bajada hacia Cozuelos de Ojeda.
      • Un kilómetro antes de llegar al punto final de la jornada en Prádenos de Ojeda, tras superar el cauce del arroyo de la Matilla.
    • Tuvismo algunos problemas de ciclabilidad por el barro en la pista que pasa a Cantabria atravesando el monte Ahedo.

Descripción

La naturaleza y el patrimonio se dan la mano en esta ruta que recorre algunos de las iglesias románicas más notorias de Palencia que constituirán el eje vertebrador de esta ruta. Junto con iglesias y una naturaleza desbordante, también tendremos la oportunidad de conocer lugares de especial interés arqueológico. Por si fuera poco, por unos pocos kilóometros nos iremos a la vecina Cantabria para ver algún ejemplo interesante de románico.

Para esta ruta decidimos seguir, en parte de ella, alguno de los numerosos caminos señalizados de la zona. Concretamente hemos seguido (en la primera jornada) el Camino Natural del Románico Palentino.

Día 1. Cillamayor-Prádanos de Ojeda (76 km-1400 m+)

No podríamos iniciar esta ruta en mejor sitio que junto a un excelente ejemplo del románico palentino situado en Cillamayor: la iglesia de Santa María la Real (s. XII) y su necrópolis anexa. Desde aquí nos dirigimos hacia el norte de la población para tomar una pista que, en continua subida, nos permite bordear Los Oteros. Llegamos a los pies de la iglesia de San Andrés (s. XIII), situada en la parte alta del pueblo de Matabuena, que no llegamos a ver ya que se esconde entre Los Oteros y El Sestil.

En este punto nos unimos a pistas de mejor firme y más suaves, para llegar a Sta. María de Nava donde, tras dudar ante un buen grupo de perros, nos encontramos con la iglesia de Santa Cecilia (s. XIII). Nos unimos a la carretera PP-2123 para poco después desviarnos para acercarnos al concurrido santuario de Nuestra Señora del Carmen donde, actualmente, se sitúa una posada.

Apenas nos detenemos, hay muchos coches y estamos deseando perdernos por caminos menos transitados de este románico. Tomamos una pista camino de una localidad de curioso nombre: Villabellaco. Aquí nos unimos a una pequeña carretera (PP-2125) que nos permitirá realizar, de manera cómoda, la subida hasta el pueblo de Valle de Santullán (el punto de mayor altitud de la ruta).

Desde este punto, iniciamos un fuerte descenso, sin dejar la carretera, que nos lleva hasta la ermita de la Virgen de la Peña. Junto a la actual ermita encontramos un eremetorio rupestre y unas vistas espectaculares del valle situado a nuestros pies.

Panorámica desde la ermita de la Virgen de la Peña

Panorámica desde la ermita de la Virgen de la Peña

Tras una pequeña parada, proseguimos nuestra ruta del románico. Llegamos a la localidad de Perapertú para continuar por la carretera que desciende el valle hasta San Martín y Perapertú y San Cebrián de Mudá. En esta última localidad, abandonamos el asfalto y nos unimos al Camino Natural del Románico Palentino.

Atravesamos las minas de San Cebrián, donde son visibles las montañas de deshechos de las minas. Bordeamos el paraje conocido como pasaje de los Cuartos y, al tomar la pista que desciende hacia Vallespinoso de Cervera, nos juntamos con una de nuestras rutas: cuencas mineras de Castilla y León.

Iniciamos un tramo bastante cómodo y sin grandes desniveles. Primero siguiendo el cauce del arroyo de Vallespino. Tras atravesar Rueda de Pisuerga, serán las aguas del río Pisuerga las que corran paralelas al Camino Natural del Románico Palentino escoltados por árboles de ribera. Entre esta localidad y Vado, concurren las las indicaciones de tres rutas (a cada cual más espectacular): las Camino Natural del Románico Palentino, el Camino Olvidado y el de las cuencas mineras de Castilla y León. Es un tramo sin apenas desnivel y cómodo.

Las indicaciones del Camino Natural del Románico Palentino nos llevan hasta Dehesa de Montejo donde tenemos dos posibilidades para seguir nuestra ruta del románico. La primera es seguir a nuestra izquierda por una fuerte subida que nos acerca al embalse de Aguilar (este parece ser el camino principal). La segunda es continuar a nuestra derecha tomando la variante por la comarca de Ojeda que nos lleva hasta Colmenares de Ojeda. Desde aquí seguimos pistas entre tierras de labor y arroyos, sumando desnivel con las continuas subidas y bajadas. A nuestra espalda una hermosas vistas de Peña Horadada y de los colores que nos regala la primavera.

Camino Natural del Románico Palentino. Peña Horadada

Camino Natural del Románico Palentino. Peña Horadada

Salvamos las aguas del río Burejo al entrar en Pisón de Ojeda e iniciamos la subida para llegar tras alcanzar un pequeño collado y en fuerte bajada hasta Montoto de Ojeda. Al entrar en el pueblo superamos las aguas del río Montoto y giramos hacia el norte.

Salimos del pueblo pasando a los pies de la iglesia románica de San Esteban, rodeada del cementerio. Empezamos a subir de manera decidida rodeados de encinas. Cuando alcanzamos la cota de los 1050 metros, inciamos un nuevo descenso hasta las calles de Perazancas de Ojeda. Atravesamos el pueblo, en el centro se encuentra la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción cuyos orígenes se podrían situar en el siglo XI-XII aunque en el edificio actual poco queda de su origen románico tras muchas modificaciones posteriores. Para evitar el asfalto, el camino evita el Alto de los Álamos siguiendo el valle del arroyo del Agua.

Arroyo del Agua. Camino natural del románico palentino

Arroyo del Agua

La pista continúa paralela a la carretera P-227 para desviarse después y enfrentarse a una dura subida que nos lleva a un cartel del Camino Natural del Románico Palentino. Aquí es probable que, en función de las fuerzas, haya que empujar la bici durante unos metros. En este punto se juntan la variante que hemos tomado con el ramal que abandonamos en Dehesa de Montejo.

Nos dejamos caer hacia Cozuelos de Ojeda. En esta localidad nos desviamos para visitar la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción (s. XVI). Al retomar el Camino Natural del Románico Palentino iniciamos una nueva subida, más suave pero continua, hasta alcanzar la cota de los 1.050 m de altitud, tras la cual nos espera una nueva bajada a Villaescusa de Ecla.

Solo un par de subidas nos separan de nuestro objetivo. La primera para alcanzar Santibáñez de Ecla. La segunda, con una rampa que a más de uno le obligará a echar el pie a tierra, tras atravesar las aguas del arroyo de la Matilla, para alcanzar la parte alta de Prádenos de Ojeda, donde ponemos punto y final a la jornada.

Día 2. Prádanos de Ojeda-Cillamayor (73 km-900 m+)

Ha estado toda la noche lloviendo con rabia y el día se levanta malhumorado y gris. Dejamos atrás Prádenos de Ojeda en dirección sur siguiendo las indicaciones del Camino Natural del Románico Palentino. Tras atravesar la autopista A-67 no tardamos en llegar a Alar del Rey. Nos acercamos para ver el punto de inicio del Canal de Castilla, una gran obra civil iniciada en el siglo XVIII y que hoy constituye un recorrido ideal para el cicloturismo.

En Alar del Rey tiene su final el Camino Natural del Románico Palentino que nos ha acompañado en gran parte de nuestra primera jornada. A partir de aquí, la ruta sigue caminos no señalizados y buscados por nosotros. Salimos de la población por la tranquila N-611 que serpentea junto a las aguas del río Pisuerga. Alcanzamos la Puebla de San Vicente (o Ventas de Becerril) donde se encuentra la iglesia románica de San Vicente (s. XII).

Nos alejamos de la nacional para dirigirnos por carretera secundaria hasta el monasterio de Santa María de Nave, cuya iglesia se remonta al siglo XIII. Actualmente ha sido reconvertido en alojamiento. Apenas nos detenemos antes de continuar nuestro recorrido por la P-P-6210 de la que nos desviamos para evitar carretera hasta enlazar con la P-620 (este tramo, con lluvias, puede tener mucho barro, en ese caso mejor seguir por la carretera).

De forma cómoda llegamos a Olleros de Pisuerga a los pies de Monte Cildá, donde se sitúa un castro de la Edad del Hierro (se cree que albergó la antigua ciudad cántabra de Vellica). Aquí nos encontramos con uno de los grandes hitos de esta ruta del románico: la magnífica iglesia rupestre de San Justo y Pastor, que forma parte un conjunto eremítico datado en torno al siglo VII.

Iglesia rupestre de San Justo y Pastor

Iglesia rupestre de San Justo y Pastor

Tendremos que deshacer algunos metros por carretera para proseguir por la P-620. Poco antes de llegar a Villacibio, vemos un cartel que indica el eremitorio de San Pelayo y nos desviamos para hacer una breve visita. Esta pequeña iglesia de una sola nave ya se menciona en algunos documentos del siglo XII. Las vistas desde este lugar son excepcionales y la soledad absoluta.

Deshacemos el camino hasta retomar la carretera. En apenas dos kilómetros nos desviamos levement para acercarnos a la iglesia de Nuestra Señora (s. XIII), restaurada, al igual que otras iglesias de la zona, dentro del marco del Plan Románico Norte. Nos acercamos a Valdegama para conectar de nuevo con la carretera.

Este tramo de unos tres kilómetros se hace duropor el feroz viento en contra y que sopla sin misericordia al tiempo que el cielo se oscurece por momentos. Por fin cambiamos de dirección y el avance se hace más llevadero protegidos por las paredes de la peñas del Monumento Natural de las Tuerces que quedan a nuestra izquierda.

Monumento Natural de las Tuerces

Monumento Natural de las Tuerces

En lo alto, sobre la meseta de Recuevas, se pueden ver las ruinas del Castillo de Gama. Llegamos a Gama donde encontramos otro buen ejemplo del románico palentino: la iglesia de San Andrés (s. XII).

Salimos de Gama con un frío intenso tras una breve parada para reponer fuerzas. Nos desviamos por una bonita pista que nos lleva hasta Renedo de la Inera tras atravesar las aguas del río Lucio. En esta pequeña localidad, nos encontramos, a los pies de la iglesia de San Roque (s. XII), con una sorprendente necrópolis altomedival (datada entre los siglos IX-XII) con las sepulturas talladas en la roca. Pero el románico es interminable en estas tierras y, en apenas un par de kilómetros, nos encontramos con la iglesia de San Miguel (s. XII-XIII) en Rebolledo de la Inera.

Seguimos por carretera para atravesar la transitada N-627 y proseguir por la PP-6301. En el desvío a Villarén de Valdivia vemos el cartel que indica el desvío al yacimiento arqueológico de Monte Bernorio. Situada a 1.170 m de altitud se trata de una de las ciudades fortificadas más grandes de la Edad del Hierro halladas en la península. Nos quedamos con ganas de acercarnos, pero se tendrá que quedar para una visita más sosegada. Proseguimos hasta Pomar de Valdivia, donde aprovechamos para abrigarnos algo más porque el frío arrecia y caen las primeras gotas.

Desde aquí iniciamos una fuerte subida para atravesar el Monte Ahedo y cambiar de provincia. Tomamos una pista de mal firme y con mucho barro dadas las lluvias caídas. Nos cuesta avanzar y las ruedas se quedan prisioneras del barro pegajoso y las hojas podridas. En algún tramo nos toca empujar ante el bloqueo de las ruedas. Tras un penoso tramo, enlazamos con una pista ancha que nos lleva hasta el valle de Valderredible y al primer pueblo de nuestra tímida visita a Cantabria: Castrillo de Valdelomar. Aquí nos desviamos a la preciosa iglesia de Santa Leocadia (s. XIII) que conserva una amplia necrópolis rupestre altomedieval a sus pies.

Iglesia de Santa Leocadia

Iglesia de Santa Leocadia

Una pista cómoda nos lleva hasta Santa María de Valverde donde se encuentra la iglesia rupestre de Santa María de Valverde (sus orígenes podría remonatrse a los siglo X-XIII). En su entorno una amplia necrópolis altomedieval protegida por un techado muy visible. Aquí se encuentra el centro de interpretación del rupestre  que nos encontramos estrictamente cerrado.

Tomamos la carretera CA-273 que nos permite avanzar rápidos. Pasamos por las poblaciones de San Martín de Valdelomar y su románico representado por la iglesia de San Martín (s. XII); y San Andrés de Valdelomar y la iglesia de San Andrés (s. XIII). Nos detenemos en la iglesia de Santiago (s. XII-XIII)  al pasar por Cezura, ya en Palencia de nuevo.

Empieza a llover con cierta intensidad y los próximos kilómetros los haremos pasados por agua. Tras una parada para entrar en calor en Quintanilla de las Torres, seguimos por la N-611A hasta Canduela donde nos desviamos para, por pista, atravesar la autopista A-67. Llegamos a Menaza. Seguimos pistas que nos llevan a reencontrarnos con el trazado del Camino Olvidado y el cordel de las Merinas que aquí coincide con el trazado de la antigua calzada romana que unía Pisoraca (sus ruinas se encuentran en Herrera de Pisuerga) y Portus Blendium (actual Suances). Aún podemos ver algunos restos de esta importante vía de comunicación, como el Puente de la Perdiz que permite salvar las aguas del río Ribagón.

Puente de la perdiz

Puente de la perdiz

En esta ocasión nosotros no atravesaremos las aguas del río Ribagón por este punto. Llegaremos a la población de Néstar donde tomamos la carretera PP-2208 que nos lleva hasta Cordovilla de Aguilar y la iglesia románica de Santa María (s. XII). Una pista cómoda y en bajada nos devuelve a la carretera. Nos desviamos brevemente para visitar la iglesia de San Juan Bautista (s. XII) en Villavega de Aguilar.

Ya solo nos queda unirnos al excelente carril bici que, paralelo a la carretera P-220, nos lleva hasta Cillamayor. Aquí, tras atravesar las aguas del río Ribagón, nos encontramos, de nuevo, con la iglesia románica de Santa María la Real donde ponemso punto y final a este viaje intenso y lleno de cosas para recordar.

Recorrido

Powered by Wikiloc

Información práctica

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.