Datos de la ruta
- Zona: valle del río Jiloca; sierra de Lidón.
- Duración: 2 días
- Tipo de recorrido: circular
- Tipo de firme: Pistas y trazados con muy mal firme, pedregosos y de fuerte pendiente que dificultan el avance, especialmente la primera jornada con varios tramos de ciclabilidad complicada. la segunda jornada discurre por trazados más amables sin que haya problemas de ciclabilidad destacados.
- Primera jornada:
- Subida desde Torre los Negros para llegar a la fuente de los Santanares y desde este punto para alcanzar los 1280 m de altitud.
- Tramo complicado por piedras en la rambla de Nueros en la salida de Barrachina hasta alcanzar la carretera TE-05.
- Tramo de pendiente muy fuerte en la salida de la rambla de Nueros para alcanzar los 1300 m de altitud antes de llegar al santuario de Pelarda.
- Pequeño resalte de fuerte pendiente en el barranco del Regajo.
- Primera jornada:
Descripción
Nos acercamos a una sierra poco conocida en la ya de por sí poco poblada provincia de Teruel: la sierra de Lidón. Aquí recorremos pistas pedregosas y solitarias, por un terreno árido y azotado por las altas temperaturas del verano y las gélidas del invierno.
En este recorrido tendremos la oportunidad de acercarnos a alguno de los capítulos más oscuros de nuestra historia con la visita a los restos de algunas trincheras que jalonan las redondeadas alturas de esta sierra de Lidón.
Para realizar esta ruta hemos unido rutas señalizadas como itinerarios dentro del Espacio BTT de la Comarca del Jiloca. En concreto hemos recorrido parcialmente los siguientes itinerarios señalizados:
- R7. Trincheras. Entre Rubielos de la Cérida y Barrachina.
- R4. Sierra de Pelarda. Entre Barrachina y Calamocha.
- R3. Sierra de Lidón. Entre Monreal del Campo y las trincheras de los Pilones.
- Camino Natural Santander-Mediterráneo. Entre Calamocha y Monreal del Campo.
Día 1. Corbatón-Navarrete del Río (62 km-960 m+)
Punto de partida lo ponemos en un pueblo habitado por el silencio en estas tierras despobladas de Teruel: Corbatón. Apenas algún gato nos sale a despedir cuando iniciamos nuestra ruta tomando la pista que discurre paralela al arroyo de la Tejería. La pista asciende hasta alcanzar un collado a unos 1300 metros de altitud.
Desde este punto un vertiginoso descenso siguiendo el camino de Rubielos de la Cérida nos permite esquivar los cerros que delimitan el arroyo de Santa María, par tomar la carretera TE-10 junto al río Pancrudo. Seguimos el asfalto, atravesando la arteria de la N-211, hasta la pequeña población de Torre los Negros.
En esta población tomamos el camino a Villanueva del Rebollar de la Sierra una pista pedregosa y de fuerte pendiente que pone a prueba nuestras piernas. En apenas dos kilómetros y medio tendremos que salvar un desnivel de 200 metros que nos llevan hasta una fuente bien surtida, la fuente de Santanares, junto a uno de los pocos árboles que se observan en el horizonte de esta tierra árida.
Una fuerte y pedregosa pendiente nos lleva hasta la cota de los 1280 m de altitud, para volver a descender por una pendiente de iguales características hacia la carretera A-1508. Nos quedamos a las afueras de la localidad de Torrecilla de Rebollar. Junto a la ermita de S. Agustín tomamos una pista que nos deposita en el camino de los Arrieros. Nos adentramos en caminos algo cerrados, antes de unirnos al asfalto en la TE-V-1011 que nos lleva hasta Barrachina.
La salida de la localidad la realizamos siguiendo la rambla de Nueros, por terreno complicado para las bicis (aquí quizá sea mejor opción la carretera. A los dos kilómetros, desistimos de continuar por la rambla y tomamos la carretera TE-05 que nos lleva, tras una fuerte subida, al pueblo de Nueros.
Desde aquí volvemos a descender por una pista de fuerte pendiente para unirnos, de nuevo, a la rambla de Nueros. La pista inicialmente buena, se va complicado a medida que avanzamos. Seguimos el curso de un arroyo y las piedras son protagonistas de este avance. De hecho son protagonistas en los caminos que surcan la sierra de Lidón.
A pesar de todo, disfrutamos de este tramo con los colores otoñales tiñendo el paisaje. Para salir de la rambla de Nueros, nos volvemos a enfrentar a una cuesta con una pendiente de infarto. El firme pedregoso no ayuda, y finalmente echo el pie a tierra para salvar los últimos 150 metros de desnivel. Al llegar a lo alto, vemos al fondo el santuario de Pelarda. Al llegar nos decepciona un edificio feo que desentona con el entorno.
Pero la subida continua unas pocas decenas de metros más, aunque ahora más cómoda. Tras pasar por lo que parece un área recreativa, nos unimos a la carretera A-2513 para abandonarla en apenas 50 metros y empezar a subir de nuevo. Tras pasar un pequeño collado, nos unimos al camino de Bea que nos permite llegar al pueblo de Olalla.
Desde este punto nos unimos a la pista que aprovecha la rambla del Sabinar. Esta parte es más cómoda, pero las pistas siguen siendo arenosas y no nos permiten avanzar a gran velocidad. Los colores son espectacular, especialmente en estas horas cuando el sol ha iniciado su camino hacia el horizonte. A los tonos amarillos les sucede el tono verde oscuro de las sabinas que sobreviven en estas tierras duras de la sierra de Lidón.
Nos unimos al barranco del Regajo. Junto a unas construcciones, nos espera una breve, pero intensa subida, la última del recorrido. Con algún tramo algo más complicado, terminamos uniéndonos a la carretera A-1508 que nos permite llegar, con las primeras sombras, a Navarrete del Rio.
Día 2. Navarrete del Río-Corbatón (58 km-900 m+)
Dejamos Navarrete del Río tomando la carretera A-1508 durante unos 3 kilómetros en un día nublado y húmedo. A la menor oportunidad atravesamos la autopista y nos unimos al camino de servicio para volverla a atravesar y llegar a Calamocha. Atrvesamos la población para unirnos al Camino Natural Santander-Mediterráneo y tomamos dirección sur siguiendo el valle del río Jiloca.
Aquí inicamos un tramos muy cómodo que nos llevará a algunas poblaciones ya recorridas en el Camino del Cid. Tres Taifas y conquista de Valencia: El Poyo del Cid, Fuentes Claras, Torrijo del Campo. Este tramo del Camino Natural Santander-Mediterráneo aprovecha en gran parte una pista de servicio paralela al actual trazado del tren lo que afea el recorrido y presenta continuas subidas y bajadas.
Tras este tramo, aburrido e insípido, llegamos a Monreal del Campo donde hacemos una parada antes de adentrarnos, de nuevo, en la sierra de Lidón. Desde este punto tomamos una pista con una dura recta de 6 kilómetros que se hace interminable. A las puertas de la sierra de Lidón, nos recibe las indicaciones del PR-TE 057 (Trincheras de Rubielos-Caño del Gato) que nos adentran en un paisaje espectacular y siseante en el barranco de Caño el Gato.
Nos reciben altas paredes de roca caliza, a sus pies la naturaleza se viste de colores otoñales. La pista, aunque pedregosa, no presenta grandes desniveles y nos permiten disfrutar de estos kilómetros y ganar metros de manera cómoda.
Son seis kilómetros de recorrido para disfrutar y realizar alguna parada para escuchar el silencio que nos rodea. Tras dejar atrás el barranco, nos esperan paisajes más despejados y más empinados. La pista se une a otra pista asfaltada que araña metros hasta alcanzar la cota de los 1300 metros de altitud.
Aquí nos encontramos con una de las grandes hitos del recorrido: las trincheras de Los Pilones. Estas trincheras fueron un lugar estratégico (la amplia panorámica explican parte de ello), límite entre las tropas franquistas y las republicana. Estas construcciones defensivas fueron protagonistas en la batalla de Alfambra, ofensiva lanzada por las tropas franquistas en 1938 previamente a la toma de la ciudad de Teruel.
Las trincheras, con trazado en zig zag, discurren de norte a sur con un trazado de más de 200 metros de longitud. Su estado de conservación es extraordinario gracias a su excavación y puesta en valor.
Merece la pena detenerse en este lugar y recorrer de manera pausada sus restos. A lo largo del trazado se pueden observar numerosas puestos de tirador con mirilla y repisa y nidos de ametralladora. Son los únicos vestigios de la Guerra Civil en la Comarca de Jiloca, pero sí los mejor conservados.
Desde este punto toca descender a Rubielos de la Cérida, un pueblo habitado por el silencio en pleno corazón de la sierra de Lidón rodeado de ramblas y pequeños montes. Para dejarlo atrás no nos queda más remedio que ascender. Nos enfrentamos a una subido mantenida, pero el firme es mejor. por lo que, aunque despacio, vamos avanzando sin grandes problemas.
En la parte alta ya solo queda pedalear y disfrutar de los paisajes amplios y apenas poblados, ni por árboles ni por personas, de la sierra de Lidón. Pero aún nos queda una última sorpresa. Al llegar a la ladera de Cerro Gabache nos llaman la atención algunas piedras alineadas, descendemos de las bicis y nos topamos con una línea de trincheras. Peor conservadas que la trincheras de Los Pilones, se sitúa a 1400 metros de altitud y con unas panorámicas excepcionales sobre el entorno.
Ahora sí, solo nos queda descender hacia el arroyo de las Coronillas para tomar el camino del Calderuelo. Una vez alcanzada la parte baja, nos unimos al camino de Lidón que nos permite alcanzar, por la pista que discurre paralela al arroyo de las Calzadas, nuestro punto de partida en Corbatón.
Recorrido
Información práctica
- Podéis encontrar el track en: https://loc.wiki/t/238731056?wa=sc
- Información sobre rutas en la Comarca de Jiloca: https://www.jiloca.es/
- Vestigios arqueológicos de la ruta:
- Trincheras de los Pilones (Rubielos de Cérida)
- Rutas nuestras realizadas por la zona:
- Información sobre los caminos señalizados:






