Camino del Agua Soriano (Camino de Antonino)

Datos de la ruta

  • Zona: valle del río Duero; Parque natural del Moncayo; valle del Ebro
  • Duración: 3 días
  • Tipo de recorrido: lineal
  • Tipo de firme: la ruta discurre por caminos señalizados por caminos naturales y vías verdes. En general los caminos son pistas en buen estado, pero en algunos tramos se ha perdido el camino (por mal mantenimiento, especialmente en el camino natural del Ebro) y podemos encontrar algunas dificultades en:
    • Primera jornada:
      • Subida, tras la población de Pozalmuro, al collado de Valhondo (1200 m) para superar la modestas montañas de la sierra del Madero.
    • Segunda jornada:
      • Entre Novillos y Gallur hay tramos en los que el camino está bastante perdido y mal señalizado. Nos encontramos algún árbol caído que obstruía el camino que tomamos.

Descripción

Nos proponemos unir la coqueta capital de Soria con la gigantesca Zaragoza siguiendo caminos naturales. Para ello haremos uso, en la primera parte, del Camino natural del Agua Soriano o Camino de Antonino que aprovecha parte del trazado de la vía romana XXVII del Itinerario de Antonino entre las antiguas ciudades de Numancia (Garray) y Augustóbriga (Muro). Este Camino natural del Agua Soriano o Camino de Antonino nos permitirá conectar los cauces de dos grandes ríos: el río Duero y el río Ebro.

El Itinerario de Antonino es una de las fuentes clásicas más importante para el conocimiento y estudio de las vías romanas, una gran red que se expandió desde el Muro de Adriano (Inglaterra) hasta el Golfo Pérsico. El Itinerario de Antonino es una recopilación de caminos del Imperio Romano redactada en el siglo III d. C (en época del emperador Caracalla) en la que se mencionan 372 vías terrestres, de las cuales 34 se localizan en Hispania, entre ellas, la mencionada vía romana XXVII que unía las ciudades de Astorga y Caesaraugusta (actual Zaragoza) siguiendo el valle del Duero.

En nuestro recorrido hemos seguido algunos tramos de los siguientes caminos señalizados:

Día 1. Soria-Ágreda (69 km-800 m+)

Situamos nuestro punto de salida junto al cementerio de Soria, desde donde una fuerte bajada nos lleva junto a las aguas del río Duero en el denominado parque del río Duero. En este punto nos unimos a las indicaciones del Camino Natural Senda del Duero. El camino discurre a los pies del castillo de Soria y pasa junto a las murallas medievales de la ciudad (de comienzos del s. XIII).

Murallas medievales. Soria

Murallas medievales. Soria

Un estrecho precioso sendero con numerosas pasarelas nos permiten dejar atrás la ciudad de Soria rodeándola por el este, siguiendo las aguas del río Duero. Bordeamos el Alto de la Dehesilla donde se sitúa uno de los campamentos romanos que se instalaron, por Publio Cornelio Escipión Emiliano, durante el cerco a la ciudad de Numancia en el año 133 a. C. A los ocho kilómetros de iniciar el recorrido nos unimos a las indicaciones de Camino natural del Agua Soriano o Camino de Antonino en Garray localidad a la que llegamos tras atravesar el puente sobre el río Duero.

Aquí merece la pena, si no se han visitado con anterioridad, una parada para visitar los vestigios de la ciudad celtibérica de Numancia. Nosotros seguimos por la carretera SO-615 para desviarnos a los pocos metros para tomar las pistas que nos llevan hasta la población de Renieblas. Aquí iniciamos la subida por el camino de Canos y pasamos junto al campamento romano de Renieblas situado en el alto de La Atalaya (a unos 1.100 m de altitud). En este punto se descubrió la superposición de varios campamentos cuya cronología se dilata entre el 195 a. C al 74 a. C.

La subida la realizamos por terreno pedregoso, al igual que el descenso que nos lleva hasta la carretera SO-P-1212 que nos permite llegar hasta Aldehuela de Periáñez. Atravesamos la carretera SO-P-1208 sin llegar a la población de Arancón, en esta localidad se conservar, en un área recreativa, dos grandes miliarios datados en torno al año 131 a. C que pertenecieron la vía romana XXVII.

Seguimos por las pistas para alejarnos en dirección este, pasando muy próximos a la antigua estación de Arancón. Tras atravesar las vías abandonadas, el trazado avanza, prácticamente paralelo a la antigua vía Soria-Castejón, siguiendo el camino de Carracencejo. Volveremos a atravesar las vías en un par de ocasiones para finalmente unirnos a la carretera SO-P-2015, tras cruzar la N-122, en dirección a Omeñaca donde no llegamos a entrar.

Tomamos el camino de Tajahuerce uniéndonos al camino de Santiago Castellano Aragonés, para llegar al despoblado de La Pica en la vega del río Rituerto. Este núcleo quedó despoblado a finales del s. XV y entre los restos más destacados sobresale la conocida como Torre de La Pica o Torre de los Salvadores que formaban parte de una red de torres defensivas (actualmente forma parte de la Ruta de los Torreones).

Camino de Antonino. Torre de La Pica

Torre de La Pica

Desde el despoblado tomamos el camino de Carrasoria por el barranco del Royal para unirnos a una pista ancha que, tras atravesar el puente de Masegoso (según algunos de origen romano) llegar al despoblado Masegoso presidido por un altivo torreón datado entre los siglos X-XI.

Retomamos las indicaciones del Camino natural del Agua Soriano o Camino de Antonino para llegar a Pozalmuro. Tras atravesar la carretera SO-P-2003, iniciamos la subida por terreno pedregoso. Inicialmente de manera cómoda, pero la pista, con algunos escalones, va ganando en pendiente, hasta que me obliga a echar el pie a tierra en algunos tramos más duros hasta alcanzar los 1220 m de altitud del mirador de Valhondo, desde donde se pueden disfrutar unas magníficas vistas del Moncayo. Este paso que nos permite superar la sierra del Madero.

Camino de Antonino. Ascenso al mirador de Valhondo

Camino de Antonino. Ascenso al mirador de Valhondo

Desde este punto iniciamos una fuerte bajada rodeados de encinas, rebollos y matorrales en flor para atravesar el asfalto de la SO-P-2001 y continuar por el camino de la Carretera Vieja Alta. Atravesamos la carretera SO-380 para dirigir nuestra pedaladas a la población de Muro de Ágreda, no sin antes realizar u pequeño desvío a la fuente romana situada en el área recreativa junto a la carretera SO-P-2004. Esta población se ha identificado con la antigua Augustóbriga y en sus calles podemos localizar un centro de interpretación que merece la pena visitar.

Tras un breve descanso retomamos las indicaciones del Camino natural del Agua Soriano o Camino de Antonino para recorrer los escasos kilómetros que nos separan de nuestro destino de hoy: Ágreda. Esta población conserva un interesante pasado árabe entre sus calles y el interesante sendero del cañón del río Val (PR-SO 20).

Día 2. Ágreda-Gallur (100 km-500 m+)

Iniciamos la jornada con una fuerte subida en la que el Camino natural del Agua Soriano o Camino de Antonino se une al trazado del Sendero Ibérico Soriano (GR 86) siguiendo el barranco de Cañada Rosa (o El Barrancazo). Las pistas son anchas y están en muy buen estado, pero la larga subida hay que tomársela con calma hasta alcanza el camino de la Cuesta Mala que nos lleva hasta la carretera SO-P-2109. El Camino natural del Agua Soriano o Camino de Antonino aprovecha el asfalto para descender de manera rápida y cómoda hasta Aldehuela de Ágreda.

Dejamos atrás la localidad por las pistas que descienden por el barranco del Queiles. Una auténtica delicia para los sentidos. Tras cruzar el cauce del río Queiles, la pista se convierte en una senda encajonada, en esta época rodeada de arbustos en plena floración, que nos lleva hasta el abundante nacedero del río Queiles, en las afueras de la población de Vozmediano.

Barranco del Queiles. Camino de Antonino

Barranco del Queiles

Tomamos la carretera SO-382 para desviarnos en apenas 800 metros para tomar las pistas que descienden el valle del río Queiles jalonado por antiguas centrales hidroeléctricas y refrescado por la arboleda que acompaña sus aguas.

Valle del río Queiles. Camino de Antonino

Valle del río Queiles

Este largo descenso, de unos ocho kilómetros, nos lleva hasta la población de Los Fayos, a los pies del embalse del Val.

Desde aquí tomamos caminos que nos permiten evitar el asfalto de la carretera CV-639. Este es un tramo extraño, el Camino natural del Agua Soriano o Camino de Antonino, convertido en un estrecho sendero se abre paso, como puede, entre una vegetación desbocada para poder evitar el asfalto y superar la N-122. Al otro lado, nos espera una corta, pero fuerte, subida para alcanzar el cementerio de Tarazona, desde donde una bajada cómoda nos deja en las calles de la ciudad.

Callejeamos un poco y llegamos al punto de inicio de la Vía Verde del Tarazónica (que permite un último tramo del Camino natural del Agua Soriano o Camino de Antonino cómodo y sin desniveles). Inaugurada en 1885 este ferrocarril de vía estrecha unía Tarazona con Tudela por un terreno poco accidentado. Tras diversas vicisitudes, el tráfico quedó definitivamente suspendido en el año 1972. Actualmente, tras su adecuación como vía verde, es un agradable paseo por las planicies que separan la provincia de Soria y Navarra en los últimos kilómetros del río Queiles antes de unirse al caudaloso río Ebro en la ciudad navarra de Tudela, donde finaliza el Camino natural del Agua Soriano o Camino de Antonino.

Tras un breve descanso, dejamos atrás el Camino natural del Agua Soriano o Camino de Antonino y nos unimos al Camino Natural del Ebro. Las pistas son buenas y avanzamos con rapidez.

Camino Natural del Ebro

Camino Natural del Ebro

No tardamos en encontrarnos con la primera dificultad, el paso en la la casa de compuertas del embalse de Pignatelli está cerrado, por lo que durante unos cientos de metros nos tenemos que separa de las indicaciones del Camino Natural del Ebro y avanzar junto al Canal Imperial de Aragón (que es otra de las posibilidades que barajamos para llegar a Zaragoza) hasta el puente de Formigales donde nos volvemos a unir a la señalización.

Nos unimos de nuevo a las aguas del río Ebro pasando cerca de numerosas poblaciones como Ribaforada, Buñuel. Avanzamos sin muchos problemas hasta poco después de Novillas. En uno de los meandros del río Ebro, las indicaciones nos llevan a una zona de mucha vegetación, perdemos las indicaciones. Nos aproximamos al cauce del río Ebro sin encontrar las señales, al frente la pista se pierde inundada. Decidimos pasar. La vegetación ha ganado terreno y no es fácil avanzar. En un punto nos encontramos un árbol caído, lo superamos como podemos (hay que coger en vilo las bicicletas). Poco después volvemos a salir a una pista en buenas condiciones. En los kilómetros que nos quedan dudaremos en varias ocasiones ya que parte de la indicación del Camino Natural del Ebro ha desaparecido o no es visible por la vegetación.

Llegamos a Gallur cansados después de tantos kilómetros e imprevistos. Pero aún nos queda la última subida del día para alcanzar las calles de la localidad y la estación de tren donde pernoctaremos hoy.

Día 3. Gallur-Zaragoza (73 km-150 m+)

Última jornada del recorrido. Deshacemos la subida del día anterior y atravesamos las aguas del río Ebro para llegar a Pradilla de Ebro por la ribera contraria, donde volvemos a cruzar de nuevo en dirección a Boquiñeni, pero nos desviamos antes de entrar en la población. Las indicaciones del Camino Natural del Ebro nos llevan a realizar el amplio meandro que realiza el río Ebro en este punto (aunque la señalización en absoluto está clara) por el soto de Boquiñeni de frondosa arboleda.

Retomamos la pista que procede de Boquiñeni y, poco antes de llegar a Luceni, tomamos un desvío siguiendo las indicaciones del yacimiento musulmán de El Calvario. Tras esta vuelta, entramos en las calles de Luceni. Desde aquí tomamos la colada de Boquiñeni para llegar a Alcalá de Ebro, lugar donde se ha situado de manera tradicional la inspiración para la creación de la ínsula de Barataria mencionada por Cervantes en el Quijote.

De nuevo un amplio meandro sigue el dique que bordea la ribera del río Ebro y que protege los campos de las subidas de este cauce. La llegada a Cabañas de Ebro es tranquila, y más la salida que la realizamos siguiendo el asfalto de la CV-911, Un breve recorrido entre huertas nos lleva hasta una carretera que, por zona industrial, nos permite superar la AP-38 por un puente y llegar a las cercanías de Alagón.

Dejamos atrás el ajetreo de Alagón para, cruzando de nuevo la AP-38, acercarnos nuevamente a las aguas del río Ebro y tomar el camino de la Malvasia. Entre acequias, un puente nos permite salvar las aguas del río Jalón que vierte sus aguas en el río Ebro tras un largo recorrido desde sierra Ministra (Soria).

Tras pasar por las calles de Torres de Berrellén, tomamos rumbo decidido al río Ebro para llegar a las proximidades de la desembocadura del río Jalón y a la Barca de El Castellar que daba acceso a los montes de El Castellar.

Barca de El Castellar. Camino Natural del Ebro

Barca de El Castellar

En frente es visibles El Castellar. Es una fortificación militar del s. XI y cuyos muros sirvieron de prisión a doña Urraca, esposa de Alfonso I El Batallador, allá por los inicios del s. XII.

Ahora el camino avanza prácticamente pegado a las aguas del río Ebro con las paredes verticales de la ribera contraria como telón de fondo. La pista se convierte en senda en el soto del Rompedizo y se abre paso tomando un dique como guía, hasta juntarse con el camino de la Huerta Baja. El Camino Natural del Ebro nos lleva hasta la Mejana del Tambor. Avanzamos por el soto de San Antonio dejando a nuestra derecha la población de Sobradiel.

Soto de San Antonio

Soto de San Antonio

Los caminos se adentran por sendas entre una vegetación frondosa y refrescante. Realizamos varios giros antes de unirse a la acequia de Gilallar y tomar dirección sur. Tras atravesar la AP-38, nos adentramos en las calles de Utebo, donde realizamos una generosa parada.

Estamos en las proximidades de Zaragoza, la travesía llega a su fin. Abandonamos Utebo atravesando de nuevo la AP-30 y tomando la Acequia del Lugar, de la que nos desviamos para llegar a la localidad de Mozalbarba. Desde aquí tomamos la carretera ZA-2563 que nos permite salvar las aguas del río Ebro. Poco después llegaremos al Galacho de Juslibol, un espacio natural singular prácticamente a las puertas de Zaragoza con un conjunto de lagunas formadas en antiguas graveras que actualmente dan refugio a una rica fauna y flora.

Galacho de Juslibol

Galacho de Juslibol

Nos deleitamos con las lagunas y los cortados de yeso, saboreando este final inesperado. Atravesamos este insólito espacio y tomamos una pista polvorienta y transitada nos lleva hasta Juslibol, desde donde tomamos dirección sur para entrar en Zaragoza. Entramos en la antigua Caesaraugusta (punto en el que finalizaba la vía romana XXVII indicada en el Itinerario de Antonino) por el parque del Agua Luis Buñuel. Cruzamos las aguas del río Ebro por el puente del Tercer Milenio. Damos por terminada esta magnífica ruta a las puertas de la estación de Zaragoza-Delicias, donde tomamos el transporte que nos permite regresar al punto de salida.

Recorrido

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Información práctica

Bibliografía

  • Artículos:
    • PÉREZ RODRÍGUEZ, JOSÉ MANUEL; GILLANI, GIACOMO. Nuevas aportaciones epigráficas sobre el tramo Augustóbriga-Numantia de la vía XXVII del itinerario de Antonino. Boletín del seminario de Estudios de Arte y Arqueología. 62. 1996. PP. 185-212.

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