GR 63 Senda de Viriato

Datos de la ruta

  • Zona: Sierra de San Vicente; valle del río Tiétar; valle del río Alberche.
  • Duración: 2 días
  • Tipo de recorrido: circular
  • Tipo de firme: el GR 63 sigue en la mayoría del recorrido pistas de buen firme, pero hay tramos (cortos) de sendero y algún kilómetro de asfalto con poco tráfico (principalmente en la segunda jornada). A lo largo del recorrido existen tramos de ciclabilidad limitada en:
    • Descenso desde Navamorcuende hacia Buenaventura (senda algo técnica).
    • Primeros kilómetros de la subida hacia el alto de los Pelados (por fuerte desnivel).
    • Descenso hacia la Cañada Real Leonesa Oriental por el camino de Hituero (senda técnica).
    • Unos pocos metros antes y después del puente de los Molinos antes de llegar a Castillo de Bayuela (tramo técnico).
    • Entrada en Navamorcuende (tramo técnico).

Descripción

Nos situamos en el límite de la provincia de Toledo y la provincia de Ávila. Próxima a Talavera de la Reina, en la parte más oriental de la Sierra de Gredos, nos encontramos con una coqueta sierra: la Sierra de San Vicente recorrida por el GR 63. En estas tierras escarpadas, entre los valles del río Tiétar y el río Alberche, sitúa la leyenda al famoso caudillo lusitano que buscó refugio en estas tierras en su infatigable lucha contra los romanos.

Durante la conquista romana de Hispania fueron muchos los jefes indígenas que se enfrentaron al poder romano, pero de pocos se puede reconstruir su historia. De todos ellos, Viriato quizá sea el máximo exponente de todos ellos y de la resistencia contra roma, una historia convertida en leyenda. A partir del 150 a.C Viriato ya estaba al frente de las tropas lusitanas y se termninaría convirtiendo en el protagonista de las guerras entre lusitanos y romanos contra los que luchó utilizando estrategias de guerra de guerrillas. Tras numerosas victorias y diversos tratados con Roma, Viriato fue perseguido por las tropas romanas hasta los territorios vetones donde finalmente sería traicionado por sus lugartenientes.

El GR 63 se empapa de toda esta leyenda para transportarnos a una pequeña sierra que, por estrechos senderos y caminos empinados, nos invita a conocer un pequeño rincón siempre a la sombra y, en gran medida, empequeñecida por las majestuosas montañas de la sierra de Gredos.

Día 1. Navamorcuende-Castillo de Bayuela (69 km-1660m+)

Salimos de Navamorcuende siguiendo las difuminadas señales del GR 63 por el camino de Buenaventura. Tras atravesar la Cañada Real Leonesa Oriental, inciamos un tramo algo confuso entre encinares y senderos perdidos. Las señales del GR 63 apenas son visibles y en numerosos puntos no identificamos ninguna indicación. Nos encontramos con algún corto tramo técnico, que nos hacen dudar de que el camino sea el correcto, pero la belleza del paisaje hace que estas primeras dificultades sean más llevaderas.

En el descenso gozamos de una extraordinaria panorámica de la Sierra de Gredos y sus cumbres cubiertas por densas nubes. La senda estrecha y, en algunos puntos, apenas perceptible, se abre camino entre encinas y bloques de granito tan característicos de estas montañas.

GR 63 Senda de Viriato

GR 63 Senda de Viriato

El descenso hacia Buenaventura es lento, con continuas comprobaciones para ver si estamos en el camino correcto. Tras algunos kilómetros sin ver ni una sola indicación del GR 63 una marca blanca y roja en una cancela y una flecha de madera a la entrada de Buenaventura nos confirman que estamos en la senda de Viriato. A la entrada del pueblo unos senderistas nos indican que llegamos en el momento indicado porque en la plaza invitan a comer. Pero decidimos no parar, este GR 63 se presenta duro y es pronto para hacer una parada.

Tomamos una buena pista que, en dirección noreste, nos lleva hasta Sartajada en un cotinuo sube y baja. A nuestra izquiera se abre el valle del río Tiétar marcando el límite con la próxima provincia de Ávila. A la entrada una indicación en azulejos nos indica el tramos del GR 63 en el que nos encontramos, son de las pocas indicaciones que han sobrevivido porque la pintura prácticamente ha desaparecido.

Ponemos rumbo a La Iglesuela. A los pocos kilómetros de salir de Sartajada, atravesamos la garganta de Torinas por el puente del Palo, según el IGN de origen romano. Un pequeño ascenso nos lleva hasta La Iglesuela donde recastamos recuerdos de la Circular al macizo oriental de Gredos, en la que La Iglesuela marcaba el punto más meridional de la ruta. En esta ocasión esta localidad nos marca el punto más septentrional. A partir de aquí nuestro recorrido cambia a rumbo sur.

Desde La Iglesuela seguimos la carretera CM-5006 de la que nos desviamos tomando una pista paralela a la misma hasta desviarnos, de manera decidida, por una pista que nos lleva hasta la garganta de Torinas. Desde este punto iniciamos el ascenso hacia la localidad de Almendral de la Cañada, donde hacemos un breve descanso antes de la dura subida que nos espera.

Tras el descanso, la subida. Los primeros kilómetros se realizan por pista cementada y rampas con pendientes de infarto. No dan un respiro. El frondoso robledal apenas ayuda a sobrellevar esta durísima ascensión. En algunos puntos decido bajar de la bici ante la amenaza de mis piernas de colapsar. En el punto donde el hormigón cede el paso a la pista de tierra, por fin, la pendiente se suaviza hasta alcanzar el alto de los Pelados.

Subida al alto de los Pelados

Subida al alto de los Pelados

Tras casi 14 kilómetros de dura subida y más de 700 metros de desnivel, alcanzamos el alto de los Pelados (1248 m). En este punto el IGN indica que el GR 63 sigue por la pista, sin embargo las señales (algo difusas) se desvían por una pista menos marcada que sigue el río Guadyerbas hacia el campamento El Piélago. El descenso sabe a poco. Al llegar a la carretera TO-9045-V ninguna señal nos guía para poder seguir el recorrido. Siguiendo la lógica iniciamos el ascenso por la carretera. A la altura del convento carmelita de Piélago una señal confirma nuestra intuición.

Una cómoda subida por asfalto nos lleva hasta el puerto de San Vicente (1225 m). A nuestra derecha se alza el fabuloso cerro de San Vicente (1321 m) máxima altura de la Sierra de San Vicente. En su cumbre, dominando hacia el sur el valle del río Alberche, se encuentran los restos de la ermita de San Vicente.

Ahora sí, inciamos el descenso. Nos desviamos de la carretera por una pista cementada que va ganando pendiente con cada metro que pasa. Cuando finalizamos el vertiginoso descenso el olor de los frenos delata el fuerte desnivel que hemos salvado para llegar a El Real de San Vicente. Esta localidad se encuentra presidida por el altivo cerro Cabeza del Oso (1101 m), en su cumbre se han localizado los restos de un castro vetón de la Edad del Hierro del que puede verse parte del sistema defensivo, restos estructurales correspondientes a zonas de hábitat y numerosos restos de cerámica.

A la salir del pueblo nos volvemos a enfrentar a fuertes pendientes para descender posteriormente hasta enlazar con la cañada real de las Merinas, escoltado por cerro Judío (722 m) a nuestra izquierda y Las Cogotillas (727 m) a nuestra derecha. Nos aproximamos a Pelahustán, donde no llegamos a entrar. El GR 63 gira de manera brusca hacia el sur dando paso a un tramo cómodo camino de Nuño Gómez rodeados de amplias dehesas de encinas y arbustos en flor.

GR 63. Camino a Nuño Gómez

GR 63. Camino a Nuño Gómez

Apenas nos detenemos en Nuño Gómez para continuar camino de Garciotum. A la altura de Casas de Don Eusebio nuestro camino gira para dirigirse hacia el oeste por el camino de San Benito que nos lleva sin dificultades hasta Garciotum.

Los kilómetros ya pensan en las piernas cuando nos enfrentamos al último tramo de esta primera jornada. Mantenemos la dirección oeste para descender hacia el arroyo de Saucedoso donde nos encontramos con un corto tramo técnico antes de llegar al esbelto puente de los Molinos.

Puente de los Molinos

Puente de los Molinos

El puente de los Molinos fue construido en el año 1607, según la propia inscripción conservada en uno de los sillares, aunque es posible que se asiente sobre construcciones previas, romanas o medievales. El nombre se debe a la existencia de los molinos harineros en torno al cauce del arroyo de Saucedoso desde el siglo XIII.

Tras unos pocos metros de empujar la bici para alejarnos del puente de los Molinos, un último tramo nos lleva hasta las calles de la localidad de Castillo de Bayuela. La localidad se encuentra presidida por el cerro del Castillo donde se encuentran los restos del castillo que da nombre a la localidad y del que pueden verse el recinto amurallado medieval y la torre musulmana de planta circular (s X) donde actualmente se ubica la ermita de Nuestra Señora del Castillo. En la Edad del Hierro se situó en este emplazamiento un castro vetón, evidencia de lo cual se conservan dos verracos en la localidad de Castillo de Bayuela procedentes del castro, concretamente del lugar en el que diversos estudios sitúan la necrópolis. También se ha localizado en este lugar una estela de granito decorada con una forma antropomorfa.

Y así, entre restos prehistóricos y medievales, damos por concluida esta primera jornada.

Día 2. Castillo de Bayuela-Navamorcuende (80 km-1400m+)

Amanece con el cielo cubierto y un viento frío que nos obliga a abrigarnos más de lo esperado. Dejamos atrás Castillo de Bayuela por la carretera TO-1368 por un carril bici del que apenas disfrutamos unos metros antes de desviarnos por una pista a cuya entrada vemos un poste de madera que intuimos, más que vemos, que es una indicación del GR 63. La pista aparece inundada por las hierbas, pero no tiene pérdida posible.

La pista nos deja en un camino asfaltado para atravesar la carretera CM-5002 y continuar guiados por algunas indicaciones del GR 63. Nos alejamos de las montañas de la Sierra de San Vicente por amplias de dehesas y caminos inundados de primavera.

GR 63 Senda de Viriato. Dehesas

GR 63 Senda de Viriato. Dehesas

El horizonte cada vez es más amplio a medida que avanzamos hacia el valle del Alberche paralelos al arroyo de Saucedoso. Entramos en Cardiel de los Montes donde apenas nos paramos. Seguimos rumbo sur, en esta ocasión por asfalto siguiendo la carretera CM-5002 durante un par de kilómetros. El asfalto nos permite salvar las caudalosas aguas del río Alberche.

No tardamos en girar para iniciar el rodeo del embalse de Cazalegas por el sur. Nos encontramos en la zona más baja del recorrido. Los paisajes y los olores se transforman de manera radical. El olor penetrante de las aliagas y de las jaras en flor es sutituido por el olor dulzón de las hojas de los árboles de ribera, el paisaje montañoso se convierte en zonas de cultivo y ganado.

Las indicaciones del GR 63 nos llevan hasta Cazalegas (en el IGN el GR 63 no llega a entrar en la localidad, pero como vimos indicaciones decidimos seguirlas fielmente) para luego descender de nuevo hasta las aguas del embalse de Cazalegas. Bordeamos las aguas combinando algo de asfalto y una senda que va por la orilla del embalse de Cazalegas (estaban arreglando el entorno y unos operarios nos indicaron que no podíamos seguir el camino que discurre más cerca de las aguas).

Tras atravesar la presa, nos desviamos para recorrer durante algunos kilómetros interminables la urbanización Serranillos-Playa que afean los paisajes próximos al embalse de Cazalegas hasta alcanzar las calles de San Román de los Montes. Decidimos hacer una pequeña parada en una terraza para redesayunar. Al salir de la localidad, por fin, dejamos atrás el asfalto para retomar las dehesas de encinas y los paisajes que han caracterizado la jornada anterior. La pista avanza entre pequeños cerros donde pasta numeroso ganado: el cerro del Mojón, las Cabezuelas, cerro del Corcho. Tras atravesar la carretera TO-1275, ascendemos hacia el alto de la Fuente Nueva, siguiendo el cordel de las Merinas, antes de descender de nuevo hasta la localidad de Pepino.

En Pepino ponemos punto final a nuestra incursión por el valle del río Alberche. El GR 63 retoma las sendas duras y empinadas. Nos volvemos a internar en el alma de esta senda de Viriato. Desde Pepino una fuerte subida por pista asfaltada nos permite ganar metros con lentitud desesperante hasta alcanzar Cervera de los Montes.

Seguimos una carretera asfaltada sin apenas tráfico para unir Cervera de los Montes con Segurilla, con una fuerte rampa inicial entre edificios y fincas valladas. De Segurilla salimos también por pista asfaltada, que abandonamos al llegar a un crucero, punto en el que nos tomamos el camino de Hituero. Tras pasar el arroyo Marrupejo, la pista se va estrechadno hasta convertirse en una pequeña senda. Nos enfrentamos a un descenso técnico y, en algún tramo corto, no ciclable que nos llevará hasta la cañada Real Leonesa Oriental.

GR 63. Sendero hacia la cañada Real Leonesa Oriental

GR 63. Sendero hacia la cañada Real Leonesa Oriental

Tras el duro descenso, una plácida pista de firme blanquecino nos lleva, siguiendo el valle del río Guadayerbas, sin apenas sobresaltos hasta Sotillo de las Palomas. Aquí volvemos a dudar del recorrido. Las indicaciones del GR 63 vuelven a ser más que dudosas y las señales, junto con las bienintencionadas indicaciones de unas vecinas, nos hacen dudar hasta del track que llevamos. Finalmente, tomamos el camino de Cervera de los Montes, una pista pedregosa e incómoda que bordea por el sur algunos pequeños cerros. No tardamos en desviarnos por una estrecha senda (de nuevo las indicaciones del GR 63 han desaparecido) qe termina uniéndose con el camino de Cabeza Alta para llegar, por buena pista, hasta Marrupe.

Seguimos por una pista hormigonada que serpentea entre fincas multicolores y encinares bordedando cabeza Bermeja (1001 m) por el sur. El calor, a estas horas de la tarde, arranca el olor pegajoso de las jaras. Llegamos a Hinojosa de San Vicente, en las laderas de la Sierra de San Vicente, para coger fuerzas para la fuerte subida que se avecina.

A la salida de Hinojosa de San Vicente inciamos el segundo gran puerto de la ruta. Ascendemos por pista hormigonada. Los primeros metros presentan rampas importantes, para suavizarse algo después. No es tan duro como el puerto de la jornada anterior, pero a estas alturas llevamos unos cuantos kilómetros en las piernas y se hacen notar. Con el cerro de San Vicente como escudero, arañamos metros a la montaña. A los dos kilómetros giramos y abandonamos el cemento para seguir una pista que nos lleva hasta el collado situado entre cabeza Bermeja y el cerro de San Vicente (900 m).

Cerro de San Vicente

Cerro de San Vicente

Iniciamos un ligero descenso para bordear el embalse de Guadayerbas por el este para enfrenternos a una nueva subida hasta alcanzar la carretera TO-1375 donde llegamos al punto más elevado (970 m) de esta subida. Atravesamos la carretera para iniciar, ahora sí, el descenso por pista hacia Navamorcuende donde llegamos tras un último tramo pedregoso y algo técnico. Las calles de Navamorcuende nos reciben tras haber disfrutado de dos jornadas duras y de un recorrido espectacular por este GR 63 de la Senda de Viriato.

Recorrido

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Información práctica

  • Podéis encontrar el track en: https://es.wikiloc.com/rutas-cicloturismo/gr-63-senda-viriato-72255114#lb-embed
  • Las indicaciones del GR 63 son apenas visibles. Hay largos tramos sin indicaciones o con las indicaciones tan deterioradas que es difícil verlas. Es casi imposible, por no decir imposible, realizar el GR 63 sin llevar el track.
  • En gran medida hemos seguido el track compartido por Zinaztli en wikiloc (https://es.wikiloc.com/rutas-mountain-bike/sierra-de-san-vicente-gr-63-senda-viriato-602070), con algunas variaciones en un intento de ser fieles a las indicaciones del GR 63:
    • A la salida de La Iglesuela nos desviamos por camino paralelo a la carretera hasta el desvío hacia la garganta de Torinas.
    • Descenso desde el Alto de los Pelados hasta el campamento el Piélago para luego ascender por la carretera hasta el puerto de San Vicente.
    • Entrada al Real de San Vicente siguiendo las indicaciones del GR 63 (coincidente en este tramo con el PR-TO-21).
    • Subida a la localidad de Cazalegas.
  • En muchos tramos se seguían caminos señalizados dentro de la red de Rutas y Senderos de Talavera, Sierra de San Vicente y La Jara. Aunque las indicaciones de estas rutas a veces resultan confusas y, en alguna ocasión, han debido moverse porque son algo contradictorias.
  • Rutas próximas realizadas:
  • Yacimientos interesantes de la zona:
    • Castro vetón de Cabeza del Oso (El Real de San Vicente). El PR-TO-21 asciende hasta este cerro.
    • Castro vetón y restos del castillo medieval en el Cerro del Castillo (Castillo de Bayuela)

Bibliografía

  • DEZA AGÜERO, ÁNGEL; PACHECO JIMÉNEZ, CÉSAR. Castillo de Bayuela (Toledo): una nueva estela decorada. Revista de arqueología. 24. 2003. PP 48-53.
  • MORALEDA OLIVARES, ALBERTO; DE LA LLAVE MUÑOZ, SERGIO. El hábitat fortificado del Cerro de la Cabeza del Oso (El Real de San Vicente, Toledo). Un modelo de control territorial durante la prehistoria reciente. Fortificaciones en la Edad del Hierro: control de los recursos y el territorio. 2015. PP 194-206.
  • PASTOR MUÑOZ, MAURICIO. Viriato en el ámbito tuccitano. Trástamara, revista de Ciencias Auxiliares de la Historia. 11. 2013. PP 5-31.
  • RODRÍGUEZ ALMEIDA, EMILIO. Contribución al estudio de los castros abulenses. Zephyrus: revista de prehistoria y arqueología. 6. 1955. PP 273-283.

 

 

6 comentarios:

  1. Jose Luis Medranda

    Sobresaliente como siempre. Asi da gusto viajar. 🙂

  2. hola! gran trabajo! el tema del alojamiento como lo solucionasteis? tienda , hotel, albergue?.

    • Hola Sergio,

      Lo primero, gracias por tu comentario. La ruta es fantástica, especialmente en primavera, estaba todo espectacular.

      El alojamiento fue un hostal rural en Castillo de Bayuela. Decidimos hacerlo así porque el camino es bastante duro y así minimizábamos el peso.

      Hay otros alojamientos en El Real de San Vicente y en Cazalegas que nosotros viésemos, por si te sirve de ayuda.

      Espero que te ayude la información.

  3. Hola gracias por compartir, estamos trabajando en el rediseño y remarcación del GR, en el tramo de Pelahustán, seguramente cambiará, llegando a la población y saliendo por el cerro Águia y valle de la Clementa.

    • Gracias por el comentario y la información.
      La ruta nos pareció increíble, preciosa. Es verdad que está un poco perdido para ir sin track. Si hay modificación será una buena excusa para repetir :-), aunque el trazado actual nos pareció espectacular.

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